El escritor uruguayo Eduardo
Galeano ha muerto este lunes a los 74 años en Montevideo, según ha confirmado
su editorial a este periódico. El pasado viernes ingresó en un hospital como
consecuencia de un cáncer de pulmón. Desde su publicación en 1971, Las venas
abiertas de América Latina se ha convertido en un clásico de la literatura
política latinoamericana. Su obra, entre la que también destaca Memoria del
fuego (1986), ha sido traducida a una veintena de idiomas.

La noticia esperaba en las
redacciones uruguayas desde muy temprano en la mañana. En una ciudad como
Montevideo, donde todos se conocen, era difícil guardar la información de la
muerte de Galeano, en uno de los mayores sanatorios de la capital. Pero,
respetuosos, hasta las diez de la mañana, los medios locales aguantaron la
noticia que sólo inundó las radios y las páginas web cuando la familia confirmó
el deceso. Fuentes médicas informaron después que el autor de Las venas
abiertas de América Latina llevaba varios días ingresado en estado grave, en la
última fase de un cáncer de pulmón que venía arrastrando desde hacía varios
años.
La última aparición pública del
escritor tuvo lugar a finales de febrero de este año y fue para recibir al
presidente de Bolivia, Evo Morales. El mandatario visitó Montevideo con motivo
del cambio de mando entre José Mujica y el ahora presidente Tabaré Vázquez. En
las fotos, Galeano aparecía delgado y sonriente, mientras recibía un libro de
manos de Morales con los argumentos bolivianos para exigir una salida al mar,
un libro que bautizó como el "Libro del Mar Robado”.
El escritor era asiduo del Café
Brasilero, en la Ciudad Vieja de Montevideo, y allí se lo encontraba el
arquitecto y exalcalde de Montevideo Mariano Arana. “Eran momentos muy gratos
los que pasábamos en ese local pequeño. Allí iba también Mario Benedetti.
Galeano tenía una personalidad especialmente aguda y lúcida en su manera de
expresar la realidad. Fue un referente para todo el país aunque no hizo la
unanimidad”, afirma Arana.
En las pasadas elecciones Eduardo
Galeano volvió a mostrar apoyo público al izquierdista Frente Amplio, lo que
motivó una dura carga de la oposición del Partido Nacional, que en su programa
electoral proponía impulsar otros referentes culturales y lo calificaba de
representante de la cultura oficial. Uruguay espera el regreso del presidente
Tabaré Vázquez de la cumbre de Panamá para iniciar los homenajes al autor.
Antes de convertirse en un
intelectual destacado de la izquierda latinoamericana, Galeano trabajó como
obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco,
entre otros oficios. Las venas abiertas de América Latina se publicó cuando
Galeano tenía 31 años y, según reconoció después el propio escritor, en aquella
época no tenía la formación suficiente para rematar la tarea. “[Las venas
abiertas] intentó ser una obra de economía política, solo que yo no tenía la
formación necesaria”, dijo. “No me arrepiento de haberlo escrito, pero es una
etapa que, para mí, está superada”, añadió.
En 2009, durante la Quinta Cumbre
de las Américas, el expresidente de Venezuela Hugo Chávez le regaló un ejemplar
de esta obra de Galeano —prohibida por la censura de las dictaduras de Uruguay,
Argentina y Chile— al presidente de Estados Unidos, Barack Obama. En esa
ocasión, la obra saltó de la posición 60.280 de la lista de los títulos más
vendidos de Amazon a la décima en solo un día.
El escritor fue preguntado
después sobre este episodio. Respondió: "Ni Obama y ni Chávez entenderían
el texto […]. Él [Chávez] se lo entregó a Obama con la mejor intención del
mundo, pero le regaló a Obama un libro en un idioma que él no conoce. Entonces,
fue un gesto generoso, pero un poco cruel".