jueves, 14 de septiembre de 2017
domingo, 11 de junio de 2017
Un indigente logra un techo gracias al éxito de su libro
La salvación de Jean-Marie Roughol fue una
frase de desprecio viajando hacia los oídos adecuados. Este indigente parisino
pedía limosna en los Campos Elíseos cuando vio cerrar el candado de su
bicicleta a Jean-Louis Debré, exministro del Interior y uno de los políticos
más reputados de Francia. Roughol lo reconoce y le propone vigilársela mientras
el dirigente entra a un complejo de tiendas. La breve conversación atrae la
atención de una pareja. "¿Has visto? ¡Debré está hablando con un
vagabundo!", le suelta él a ella en tono burlón. Lo oyen, y en un impulso
de rabia, Debré le espeta la frase que lo cambiaría todo. "Escucha
Jean-Marie, yo creo que tú tienes mucho más que contar que esa gente. Escríbeme
tu historia. Escríbeme tu vida. Escríbeme un libro. Yo lo corregiré y
encontraré un editor".
De ese encuentro
fortuito con el antiguo ministro allá en 2013 salió a la luz dos años después
una obra: Pido limosna: una vida en la calle, que ha vendido más de 40.000
ejemplares. Su éxito le llevó a entrar en la lista de los más vendidos en
Amazon Francia y a ser traducido al chino, el coreano o el checo. Fue el inicio
de un cambio de vida. Roughol tiene un techo desde que cobró los derechos de
autor el año pasado. Un giro radical para un hombre que a sus 49 años ha
habitado en esa despiadada trituradora de personas llamada calle la mayor parte
del tiempo en las dos últimas décadas y ha salido con vida.
En su vivienda
parisina, un pequeño estudio por el que paga 530 euros al mes de alquiler, la
cafetera ruge. Roughol presume de fumar menos y enciende un cigarrillo cada
veinte minutos. El debate político resuena en la televisión ante la inminencia
de las elecciones. El izquierdista Jean-Luc Mélenchon es su preferido. "Un
hombre que piensa en los desfavorecidos", le alaba. En la pared, sobre un
mapa de París, aparecen señalados más de una decena de emplazamientos. Son los
lugares donde ha ejercido la mendicidad.

Su primera noche en
la calle, desorientado, sucio, recién retornado de hacer el servicio militar,
sin haber cumplido aún los 20 años, sin familia ni trabajo, la pasa entre los
arbustos del parque parisino de Buttes-Chaumont, oculto a los ojos de los
guardias. Al día siguiente descubre las duchas públicas y trucos para
procurarse comida. "Resbuscaba en las papeleras. Las cercanas a panaderías
y tiendas de alimentación eran las mejor surtidas. Encontraba pan, dulces
todavía envueltos o frutas".
Como recuerda entre calada y calada, cada
jornada era para él un nuevo aprendizaje en el arte de sobrevivir. No son raros
sus encontronazos violentos por el territorio. Sobre todo con bandas del Este.
Toma consciencia de los peligros y empieza a llevar encima una navaja o un
bastón para protegerse. "Si quieres echarme tendrás que matarme",
dice a los que tratan de expulsarle de la zona donde pide limosna. Allí le
acompañan amigos con los que forma un grupo digno de Los Miserables de Victor
Hugo. Patrick, el hombre callado que solo da los buenos días. Gilles, el
inventor de historias inverosímiles. Los veranos son la peor época. Deshidratado
bajo la tiranía del sol y con los contribuyentes habituales de vacaciones,
descubre que los turistas son un mal negocio para el sintecho. Nada que ver con
el maná de la Navidad.
Antes de publicar el
libro, en los días más productivos recauda unos 60 euros. En su camino se topa
con lo peor de la condición humana. "No queremos vagabundos en
Francia", le gritan entre insultos. A la vez constata la existencia de
pequeños milagros: el desconocido que le da 300 euros. El bar que le permite comer
gratis. Las anónimas manos que dejan una moneda en su vaso.
Cuando Debré le
propuso escribir el libro, su primera reacción fue de vértigo. "No sé
escribir, tengo faltas de ortografía", le advirtió. Pero dijo sí. Durante
un año y medio alternó la escritura con el vaso extendido al viandante a modo
de súplica. En ese tiempo vuelve sobre recuerdos lejanos y recientes. El
vagabundo escribiendo en un parque o un café. El vagabundo haciendo memoria del
abandono de su madre a los cinco años, de las brutales palizas de su padre, un
camionero alcohólico, y del maltrato de los padres adoptivos con los que
convivió temporalmente. El vagabundo, entonces niño, inventándose el regalo de
cochecitos en Navidad para no ser el único del aula en admitir que Papa Noel no
fue a su casa. El vagabundo recordando el día en que dos hombres intentaron
robarle la mochila cuando pedía limosna y logró echarlos a golpes.
Llena cuadernos y se
reúne con Debré en cafés de París, donde lo invita a comer mientras discuten
sobre el texto. Alguna vez se ven en su elegante despacho del Consejo
Constitucional y Roughol se mueve impresionado entre sus majestuosas estancias
doradas. El político lo entrevista durante horas para llenar las lagunas de su
historia. En ella hay momentos en los que parece salir del agujero con trabajos
temporales, reparando averías como electricista o preparando crepes junto a los
clubes de striptease de Pigalle. Con sus empleadas comparte lecho alguna noche.
También hay momentos oscuros: fue detenido y multado por robar en una casa,
aunque no entró en prisión.
La vida de Roughol es
ahora cómoda. Duerme caliente, come caliente, se ducha caliente. Y de ser parte
invisible del mobiliario urbano ha pasado a recorrer los estudios de radios y
televisiones. La fama no ha zanjado la inquietud sobre su futuro económico más
allá del libro. Dice que por eso cada mañana se lanza a la calle y sigue
pidiendo dinero a los viand
antes. Más aseado y mejor afeitado que tiempo atrás.
En el camino hacia el
lugar habitual donde pide, un indigente se le acerca intuyendo en él a un
personaje importante al ver que está siendo grabado por un cámara para este
reportaje. Huele el dinero. Le implora unas monedas para un café y Roughol, que
se sabe observado, se las da y le cuenta que él también es un hombre de la
calle tendiéndole su libro como prueba. El joven le observa con incrédula
admiración y se despide de él con un apretón de manos.
En la cálida forma de saludar y relacionarse
con los que están habituados a verle pedir en la calle se atisban en Roughol
motivaciones que desbordan la cuestión financiera. Reconoce que le empuja una
cierta nostalgia. Como el preso que quiere regresar a prisión porque añora a
sus compañeros de celda o simplemente porque el ser humano es un animal de
costumbres. Porque como ha conocido en la persona de algunos de sus compañeros
de periplo (muertos de frío, accidentes o enfermedades) la calle mata, pero es
el centro de un inagotable universo de estímulos que ahora no encuentra en el
silencio de su pequeño apartamento.
Entre sus paredes,
dedica las tardes a escribir la adaptación de la obra al teatro buscando
prolongar el éxito que le sacó de las esquinas. Ha descubierto que las
palabras, mezcladas de una determinada manera, también pueden salvar vidas.
"Si no hubiera escrito el libro, seguramente yo también habría muerto en
la calle".
sábado, 10 de junio de 2017
Nueva York convierte una parada de metro en biblioteca; ofrece ebooks gratis
NUEVA YORK.- La agencia de transporte de la ciudad de Nueva York
remodeló una estación de metro para simular el interior de la histórica sala de
lectura de la New York Public Library.
La iniciativa forma parte de un proyecto que también ofrece libros en
formato ebook gratis para los pasajeros.
Los viajeros podrán acceder a cientos de ebooks de forma gratuita
durante las seis semanas que durará la campaña “Subway Library”.
Para el presidente de la New York Public Library, Tony Marx, la
promoción anima a la lectura y curiosidad, y agregó que la colaboración con la
Metropolitan Transportation Authority está “en el buen camino”.
La Brooklyn Public Library y la biblioteca de Queens también participan
en el proyecto.
viernes, 2 de junio de 2017
ERASE UNA VEZ
Un día como hoy, 2 de junio del año 1740,
nació el escritor y filósofo francés Donatien
Alphonse Francois de Sade, mejor conocido como Marqués de Sade. Sus
obras están marcadas por la aparición de mucha violencia, antihéroes que justifican sus
depravaciones, actos de parafilia, en
fin, el triunfo del vicio sobre la virtud.
De ahí que fuera perseguido y encarcelado por
los diferentes regímenes de Francia, pasando 27 años en
diversas cárceles y asilos para locos.
Debido al marcado ateismo de sus obras, la iglesia
católica lo incluyó en su “Index librorum prohibitorum”
o Indice de Libros Prohibidos.
Los titulos y el contenido de sus obras: Los crímenes del amor, Justine o los infortunios de la virtud, Juliette o las
propiedades del vicio, Las 120 jornadas de Sodoma, nos dan una idea de porqué la palabra SADISMO (sentir placer ante el dolor ajeno), se tomó como un derivativo de Sade.
jueves, 1 de junio de 2017
Bienvenido junio
JUNIO
Hoy es jueves 1° de junio de
2017, sexto mes del año en el calendario gregoriano, el cual consta de 30 días.

Hoy es el inicio de la temporada ciclónica para el Atlántico Norte, Golfo de México y el Área del Caribe,
donde se esperan 11 tormentas, cuatro de las cuales podrian convertirse en
huracanes.
Junio en la historia dominicana
3 de junio de 1913.- Nacimiento del poeta Pedro Mir, “Poeta Nacional de la República
Dominicana”.
5 de junio.- Día Mundial del Medio
Ambiente.
6 de junio de 1912.- Nacimiento en
Barahona de la llamada “Reina del tecnicolor”: África María Gracia Vidal, mejor
conocida como María Montez, primera actriz dominicana en filmar películas en
Hollywood.
14 de junio de 1913.- Nacimiento en San
Rafael del Yuma del escritor Ramón Marrero Aristy.
14 de junio de 1959.- Tropas del
Movimiento de Liberación Dominicana, más tarde conocido como Movimiento
Revolucionario 14 de Junio, desembarcó en Constanza, Maimón y
Estero Hondo, con el objetivo de derrocar la tirania trujillista. Su comandante
lo era el legendario revolucionario Enrique Jimenez Moya.
17 de junio de 1905.- Muerte del general
Máximo Gómez, libertador de Cuba, nacido en Baní, República Dominicana.
29 de junio de 1884.- Nacimiento
en Santo Domingo del gran humanista Pedro Henríquez Ureña.
30 de junio de 1909.- Nació en provincia
de La Vega, Juan Emilio Bosch y Gaviño, escritor y político. Primer
Presidente electo democráticamente (20 de diciembre del 1962).
martes, 30 de mayo de 2017
Trujillo, ven a vé
Hoy se cumplen 56 años del
ajusticiamiento de "la bestia", Rafael Leónidas Trujillo Molina, uno
de los dictadores más sanguinarios del continente.
Cuando leo algunos pronunciamientos de jóvenes de
nuestro país acerca de este nefasto personaje ("Trujillo ven a vé" o
" aquí lo que hace falta es un Trujillo"), tengo la impresión y casi
la seguridad de que la democracia y el sistema de partidos dominicanos
fracasaron.
Los vicios de la dictadura se reproducen con tal magnitud en esta mal llamada democracia, que parecería que es preferible volver a aquel régimen. Craso error.
Es verdad que Trujillo y su familia no robaban. Y para qué si el país era de ellos? Quién se roba lo suyo?
No había delincuencia ni criminalidad. Obviamente, ellos no permitían competencia, eran los únicos.
La pobreza no era un problema, pues la ignorancia y los discursos ayudaban a que la gente no se percibiera como pobres.
Había mucha seguridad...Claro, para los que no hablaran mal del régimen. Los muertos y desaparecidos se cuentan por decenas de miles. Era prohibido pensar y hablar.
Si hoy algunos aclaman a Trujillo, es debido, en primer plano, a que no vivieron aquella Era o eran parte del círculo privilegiado, y segundo, a la decepción que la clase política ha generado en el pueblo.
Soy de los que creen que el paso de la dictadura a la democracia murió con el derrocamiento de Juan Bosch.
Cuatro años de gobierno del Profe habrían sido suficientes para que hoy nadie estuviera gritando: Trujillo, ven a vé.
Los vicios de la dictadura se reproducen con tal magnitud en esta mal llamada democracia, que parecería que es preferible volver a aquel régimen. Craso error.
Es verdad que Trujillo y su familia no robaban. Y para qué si el país era de ellos? Quién se roba lo suyo?
No había delincuencia ni criminalidad. Obviamente, ellos no permitían competencia, eran los únicos.
La pobreza no era un problema, pues la ignorancia y los discursos ayudaban a que la gente no se percibiera como pobres.
Había mucha seguridad...Claro, para los que no hablaran mal del régimen. Los muertos y desaparecidos se cuentan por decenas de miles. Era prohibido pensar y hablar.
Si hoy algunos aclaman a Trujillo, es debido, en primer plano, a que no vivieron aquella Era o eran parte del círculo privilegiado, y segundo, a la decepción que la clase política ha generado en el pueblo.
Soy de los que creen que el paso de la dictadura a la democracia murió con el derrocamiento de Juan Bosch.
Cuatro años de gobierno del Profe habrían sido suficientes para que hoy nadie estuviera gritando: Trujillo, ven a vé.
lunes, 29 de mayo de 2017
Odebrecht sacude la clase política
República Dominicana.- Lunes 29 de mayo, 2017
Apresados
en caso sobornos Odebrecht hasta la 8:25 a.m.
1-Víctor
Díaz Rúa
2-Andrés
Bautista
3-Temístocles
Montás
4-Ruddy
González
5-Radhamés
Segura
6-Roberto
Rodríguez
7-César Sánchez
8-Angel
Rondón
9-Conrado Pitaluga
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