Aprendí que quien no te busca no te extraña y
quien no te extraña, no te quiere. Que la vida decide quién entra en tu vida,
pero tú decides quien se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira
duele para siempre. Por eso valora a quien te valora, y no trates como
prioridad a quien te trata como una opción. (Carmen Castillo Zamora)
Si alguien quiere, tendrá tiempo. Si no tiene tiempo es porque no quiere o
porque tiene otras prioridades que le interesan más. Así, no dejes que te
mientan y tampoco te engañes. De hecho, siempre habrá un hueco reservado para
una persona a quien se tiene ganas de ver, con quien se tiene intención de
hablar o de quien preocuparse: es la base del cariño y del amor.
Conforme vamos creciendo la vida nos va poniendo más complicada la tarea de
conseguir esos huecos para los demás o incluso para aquellas actividades que
tanto nos gustan, principalmente porque nos invaden otras ocupaciones que nos
roban casi la totalidad del tiempo libre del que disponemos. Sin embargo, no es
verdad que no lo tengamos: dicen que “querer es poder” y, en el caso de las
relaciones personales, resulta una premisa muy importante.
La atención no se ruega
Es una consecuencia natural del paso de los años que tengamos que ir
aprendiendo a organizar los espacios libres que otras cosas como el trabajo,
los niños o los estudios nos permiten; razón por la cual hay quien afirma que
la vida es un cúmulo de prioridades y segundas opciones.
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